
Opera según el plan
Un plan de trading se escribe antes de la operación, no durante. Para cada operación, anota por qué entras, dónde entras, dónde tomas ganancias y dónde reconoces que te equivocaste.

Un plan de trading se escribe antes de la operación, no durante. Para cada operación, anota por qué entras, dónde entras, dónde tomas ganancias y dónde reconoces que te equivocaste.

Las oportunidades que de verdad encajan con tu plan son más escasas de lo que el mercado te hace sentir. Esperarlas es parte del trabajo, no una falta de acción.
Cada operación no planificada suma costos de spread y presión emocional sin aportar ninguna ventaja real.

Después de una pérdida, aparecen muchas ganas de recuperar el dinero rápido, casi siempre operando con más tamaño y más rapidez. Eso es revenge trading (operar por venganza), y convierte una pérdida planificada en varias que no lo estaban.

Los mercados no cierran, pero sí se calman: en torno a los feriados, a altas horas de la noche y entre sesiones de trading. Con menos participantes, los spreads se amplían y el precio puede saltar con órdenes pequeñas.
Los movimientos en esas horas son menos confiables, así que muchos traders simplemente se mantienen al margen.

La constancia viene de repetir los mismos pasos en cada sesión hasta que las buenas decisiones se vuelven automáticas.

Ya conoces las reglas del juego: cómo se forma el precio, cómo funcionan las órdenes, contra quién operas y cuánto cuesta realmente cada operación. Lo siguiente: los mercados en sí.